giorno...

mi habitual y cósmico andar


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Jun 29
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A. El día del padre recibí “El Sueño del Celta”, de Mario Vargas Llosa como obsequio. Antes de despojarlo de su envoltorio, en el que aún se encontraba la pegatina de Sanborns con alguna clave de identificación, hice una [muy] breve reflexión: “no estoy de humor para leer a Don Mario, ni lo estaré los próximos meses…” Para evitarle un olvidado rincón y permitirle pasar a manos más tolerantes con el peruano, me dirigí a la tienda de los tecolotitos para hacer el cambalache.

B. Creo que tendría unos 13 o 14 años cuando descubrí en casa “Lo Negro del Negro Durazo” de José González G. y desde entonces quedé entre pasmado y desilusionado con la aplicación de las leyes y la justicia de nuestro país. El inenarrable “Negro” hizo y deshizo a su antojo y en el inter se volvió millonario. Algo más sucedió mientras hacía la lectura [poco recomendable para un chamaco de 13], me nació un obsceno gusto por la nota roja; la investigación periodística sobre estos temas, ese amasiato entre criminales y clase política, me llevó a devorar casi cualquier libro sobre el tema que tuve a mano los siguientes años.

C. No tardé más de 3 minutos en cambiar a Don Mario por “El libro de arena” de J.L. Borges [que espera en su celofán] y “Los Señores del Narco”, de la periodista Anabel Hernández [pagando 89 pesitos por la diferencia]. A falta de novela policiaca, en México tenemos estas investigaciones periodísticas en las que, generalmente, los encargados de cuidarnos nos joden. Ésta no es la excepción. Los hechos, nombres, referencias, documentos, entrevistas y demás, se suceden arrancando asombro, coraje, duda y hasta muecas que esbozan risas. La realidad [de esto que juntos llamamos “nuestro país”] nos ofrece claras pruebas de que casi todo lo que nos cuenta Anabel Hernández podría ser cierto; pienso en el casi, porque de otra forma la esperanza de que algo se podrá hacer para mejorar nuestro país quedará enterrada profundamente.

D. Luego me pregunto si no habría sido mejor quedarme con Don Mario.